Navidad sin dramas: Tres ideas para que parezca que has estudiado en Le Cordon Bleu (usando solo lo que tienes en la despensa)
Se acerca ese momento del año. Sí, ese. El de las luces parpadeantes que siempre tienen una bombilla fundida, el de los villancicos a todo volumen en el supermercado y, sobre todo, el del pánico escénico en la cocina. Porque seamos honestos: en Navidad todos queremos ser el anfitrión perfecto, pero nadie quiere pasarse la Nochebuena encerrado en la cocina mientras el resto de la familia se está riendo en el salón (y acabándose el vino bueno).








































