Hay ingredientes que nacen para ser secundarios y otros que, en cuanto te despistas, se adueñan del plato. La mantequilla suele ser de los primeros: discreta, cumplidora, siempre ahí para que el pan no esté seco. Pero hoy vamos a darle galones de capitana.
Para ello vamos a utilizar las aceitunas verdes Verdial con hueso partidas de Aceitunas Fragata, las del aliño estilo extremeño. Ajo, limón, especias y ese puntito picante que te reinicia el sistema. Si alguna vez has pensado que una aceituna es “solo un aperitivo”, esta receta viene a desmontar el prejuicio.
Esto es cocina de aprovechamiento emocional. De la que sabe a verano, a sobremesa larga y a pueblo blanco de Extremadura… sin moverte de casa.
Ingredientes:
- 1 tarro de aceitunas Verdial aliño estilo extremeño Fragata
- 200 g de mantequilla
- Unas gotas del propio aliño del tarro
- Ralladura de medio limón (opcional, para un extra de frescor)
Preparación:
- Deshuesa las aceitunas. Sí, existen deshuesadores. Pero hay algo terapéutico en quitar el hueso a mano a estas aceitunas partidas. Hazlo con calma. Cuando las tengas listas, pícalas a cuchillo. No busques una pasta perfecta: aquí queremos textura, pequeños trocitos que se noten al morder.
- Mezcla los ingredientes. En un bol, trabaja la mantequilla hasta que esté cremosa. Incorpora las aceitunas picadas y añade una cucharadita del aliño del tarro. Ahí está la magia: el ajo, las especias y todo lo que Fragata ha dejado reposar con paciencia.
- Mezcla hasta que el conjunto parezca un cuadro impresionista de verdes y amarillos. Pásalo a un tarro de cristal o envuélvelo en papel de horno formando un cilindro.
¿Cómo usarla?
Sobre una tostada de pan de hogaza recién hecha es directamente el paraíso. Pero si quieres subir de nivel, añade una nuez de esta mantequilla a unas patatas asadas o a unas verduras a la brasa. El calor funde la grasa y libera el aroma del aliño extremeño. Y ahí ya no hay vuelta atrás: es otra liga.





