Después de un verano de ensaladas frescas, gazpachos fríos y comidas ligeras, el otoño llega y nos pide otra cosa. Podemos encender el horno sin miedo a morir de calor, y usar ollas grandes para guisos a fuego lento y que las cocinas se llenen de aromas ¡Es el momento de los ‘comfort food’!
Y no es solo una cuestión de temperatura, es que los productos de temporada nos lo gritan a los cuatro vientos: setas, boniatos, calabazas, granadas, caquis… y, por supuesto, las castañas y las aceitunas. Es el momento de volver a la cocina de cuchara, a esas recetas que requieren paciencia y que nos regalan un plato que alimenta el cuerpo y el alma.
Ingredientes:
- 500 g de calabaza (tipo cacahuete), pelada y troceada.
- 200 g de castañas frescas (o ya cocidas y peladas, para ahorrar tiempo).
- 1 cebolla grande, picada.
- 1 diente de ajo, picado.
- 750 ml de caldo de verduras (o agua, si no tienes).
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta negra al gusto.
- 100 g de aceitunas Fragata Aliño Andaluz.
- Unas hojas de salvia fresca (opcional, pero le da un toque increíble).
Preparación:
- Si usas castañas frescas: Empieza por cocerlas. Hazles un corte en la parte superior y cuécelas en agua hirviendo durante unos 20-25 minutos. Luego, pélalas con cuidado mientras aún están calientes, ¡así es más fácil! Si las usas ya cocidas y peladas, sáltate este paso.
- En una olla grande, calienta un buen chorro de Aceite de oliva virgen extra. Sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio hasta que estén blandos y transparentes. Esto tomará unos 8-10 minutos.
- Añade la calabaza troceada y las castañas peladas a la olla. Remueve bien y cocina durante unos 5 minutos para que se doren un poco y absorban los sabores.
- Vierte el caldo de verduras hasta cubrir todas las hortalizas. Si tienes salvia, es el momento de añadir un par de hojitas. Sube el fuego hasta que hierva y luego bájalo para que se cocine a fuego lento durante unos 20-25 minutos, o hasta que la calabaza esté muy tierna.
- Retira la olla del fuego y tritura todo con una batidora de mano o en una batidora de vaso hasta obtener una crema suave y sin grumos. Si queda muy espesa, puedes añadir un poco más de caldo o agua. Salpimenta al gusto.
- Para el crujiente de aceitunas: Este es el toque mágico. En una sartén pequeña y seca, pon las aceitunas aliñadas Fragata picadas. Caliéntalas a fuego medio-alto durante unos minutos. Verás que empiezan a soltar su aceite y a tostarse un poco. Es un proceso rápido, así que no te despistes. Retíralas cuando estén ligeramente crujientes.
- Sirve la crema de calabaza y castañas bien caliente y decora cada plato con una cucharada del crujiente de aceitunas. Si te apetece, puedes añadir un chorrito de aceite de oliva crudo por encima.



