El melón cambia de papel cuando sale del postre…
El melón suele reservarse para el postre o para acompañar al jamón, pero basta cambiar un par de ingredientes para descubrir una combinación completamente distinta. Su dulzor natural encuentra un equilibrio perfecto cuando aparece el punto salino de las aceitunas rellenas de anchoa, mientras que la mozzarella aporta una textura suave y cremosa que hace que cada bocado resulte más redondo.
Esta receta demuestra que una ensalada también puede sorprender sin recurrir a ingredientes complicados. Es fresca, ligera y suficientemente elegante como para servirla en una comida con invitados, aunque igual de práctica para resolver una cena entre semana. La hierbabuena añade un aroma limpio que potencia la sensación de frescor, mientras que un aliño cítrico despierta todos los sabores sin ocultarlos.
El resultado recuerda a la cocina mediterránea más actual: pocos ingredientes, buenos productos y un equilibrio entre dulce, salado, ácido y cremoso. Además, apenas requiere elaboración, algo que se agradece cuando las temperaturas invitan a pasar menos tiempo delante de los fogones y más alrededor de la mesa.
Ingredientes (4 personas)
- ½ melón maduro
- 200 g de bolitas de mozzarella
- 150 g de aceitunas rellenas de anchoa Fragata
- Un puñado de hojas de albahaca fresca
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra recién molida
Preparación:
1. Corta el melón en dados regulares o utiliza un sacabolas para conseguir una presentación más ligera y vistosa.
2. Escurre bien las bolitas de mozzarella y sécalas suavemente con papel de cocina.
3. Lava las hojas de albahaca y resérvalas enteras o ligeramente troceadas con las manos para conservar todo su aroma.
4. Reparte el melón, la mozzarella y las aceitunas rellenas de anchoa en una fuente amplia procurando que los ingredientes queden bien distribuidos.
5. Añade las hojas de albahaca por encima.
6. Aliña con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y termina con abundante pimienta negra recién molida.
7. Sirve inmediatamente para disfrutar de todo el frescor de la fruta y la cremosidad de la mozzarella.
Consejos para que quede perfecto
- Sirve el melón bien frío para potenciar la sensación de frescor.
- Utiliza una mozzarella de buena calidad y escúrrela bien para evitar que aporte exceso de líquido.
- Muele la pimienta justo antes de servir; su aroma marcará la diferencia.
- Un aceite de oliva virgen extra afrutado realza el contraste entre el dulzor del melón y el sabor de las aceitunas.
Puedes dejar preparados el melón y la mozzarella unas horas antes y mantenerlos refrigerados. Añade la albahaca, el aceite y la pimienta justo antes de servir para conservar todo su aroma y frescura.
La cocina mediterránea ha encontrado siempre en los productos de temporada su mejor inspiración. Esta ensalada reúne el dulzor del melón, la suavidad de la mozzarella y el carácter de las aceitunas en un plato fresco, equilibrado y fácil de compartir. Una prueba de que, a menudo, la sencillez es el mejor ingrediente.




