Imagina: tienes 0 ganas de cocinar, hace 35 °C a la sombra y tu cuerpo te pide a gritos algo fresco y delicioso. Aquí entra en juego nuestro Steak Tartar Fragata.
Con las alcaparras Fragata en vinagre de vino como cómplices secretos, que son como un abanico de brisa marina, vamos a crear magia cruda (sí, ¡cruda y segura!) que hasta tu tía la de ‘eso no se come sin cocinar’ va a pedir la receta.
¿Preparado para ser la reina o el rey del tapeo gourmet? ¡Manos a la obra!
Steak Tartar: Una Historia con Mucho Sabor
El Steak Tartar, es un plato de carne cruda picada finamente y condimentada, tiene una historia fascinante. Aunque su nombre nos remite a las tribus tártaras de Asia Central que supuestamente ablandaban la carne bajo sus sillas de montar (una leyenda que hoy sabemos que no es del todo cierta), la versión moderna del plato tal como la conocemos hoy se popularizó en los restaurantes franceses a principios del siglo XX. Se servía como «Steak à l’Américaine», pero fue la influencia de la salsa tártara (hecha con yemas de huevo, aceite, mostaza, alcaparras y pepinillos) la que le dio su nombre actual.
Lo maravilloso del Steak Tartar es su versatilidad. Es un lienzo en blanco para los sabores, y eso es lo que vamos a explorar hoy con el toque de Fragata. Es un plato que, a pesar de su sencillez aparente, requiere de una materia prima excelente y un picado preciso. Y sí, es para valientes, para aquellos que disfrutan de la pureza del sabor de la carne en su máxima expresión.
La Receta: Steak Tartar con el Toque Fragata
Esta receta es ideal para una comida especial, un entrante sorprendente o incluso una cena ligera temprana. Y la mejor parte es que te la mostraremos en un formato Hands-Only Cooking en nuestro canal de YouTube, para que no te pierdas ningún detalle. ¡Verás lo fácil que es!
Ingredientes para 2 personas:
- 200g de solomillo de ternera (o lomo alto de muy buena calidad), muy frío y sin nervios.
- 2 pepinillos, muy picados.
- 1 cucharada de alcaparras Fragata en vinagre de vino, muy picadas.
- 1 chalota pequeña, muy finamente picada.
- 1 cucharada de mostaza Dijon (o al gusto).
- 1 o 2 yemas de huevo fresca, sirve de aglutinante si no te atreves usa una cucharada extra de aceite de oliva o de salsa mayonesa.
- Unas gotas de salsa Worcestershire.
- Unas gotas de Tabasco (o al gusto, si te gusta el picante).
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal y pimienta negra recién molida.
- Tostadas o crackers para acompañar.
Preparación:
1. Prepara la carne: Este es el paso más importante. Con un cuchillo muy afilado, pica el solomillo finamente. Evita usar una picadora, ya que aplasta la carne y altera su textura. Queremos trozos pequeños pero definidos. Una vez picada, reserva la carne en un bol bien frío.
2. Pica los aromáticos: Pica muy finamente la chalota, los pepinillos y las alcaparras Fragata. La clave es que todos los ingredientes estén picados al mismo tamaño para que se integren perfectamente con la carne.
3. Mezcla los sabores: En el bol con la carne, añade la chalota picada, los pepinillos y las alcaparras. Incorpora la mostaza Dijon, unas gotas de salsa Worcestershire y Tabasco.
4. Emulsiona y sazona: Añade la yema de huevo (si la usas) y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Con una cuchara o espátula, mezcla suavemente todos los ingredientes hasta que estén bien combinados. Es importante no sobremezclar para mantener la textura de la carne.
5. Prueba y ajusta: Sazona con sal y pimienta negra recién molida al gusto. Prueba la mezcla y ajusta cualquier sabor si lo consideras necesario (más mostaza, más picante, más vinagre, etc.).
6. Sirve: Con la ayuda de un aro de emplatar, forma porciones individuales de Steak Tartar sobre tostadas o directamente en el plato. Puedes decorar con unas hojitas de perejil fresco o una aceituna entera.
Curiosidades para tus Conversaciones de Mesa:
- El secreto está en el frío: Mantener la carne muy fría durante todo el proceso es fundamental para la seguridad y para la textura. Ayuda a que la carne se pique mejor y se mantenga firme.
- La yema de huevo: La yema actúa como aglutinante y emulsionante, aportando untuosidad y un sabor más rico. Si te preocupa el huevo crudo, puedes usar mayonesa casera (sin yema cruda) o simplemente prescindir de ella y ajustar la consistencia con un poco más de aceite.
- Más allá del solomillo: Aunque el solomillo es la elección clásica, algunos chefs experimentan con cortes como el lomo bajo o incluso partes del redondo, siempre que la calidad de la carne sea excepcional.
Los Mejores Cortes de Ternera para Steak Tartar
Aunque el Steak Tartar puede hacerse con otras carnes (como algunas de caza o incluso pescado para un tartar de atún o salmón), la versión clásica y más popular se hace con ternera.
Aquí te presento los cortes más recomendados, de mejor a buena opción:
- Solomillo de Ternera (Tenderloin / Filet Mignon):
Por qué es la mejor: Es, sin duda, la opción predilecta de la mayoría de los chefs. Es la parte más tierna de la ternera, con muy poca grasa y tejido conectivo. Esto garantiza una textura suave y mantecosa que se deshace en la boca, ideal para el consumo en crudo. Su sabor es delicado, lo que permite que los aliños brillen.
Consideración: Es el corte más caro.
- Lomo Bajo o Lomo Alto (Sirloin / Ribeye sin el ojo de grasa):
Por qué son buenas opciones: Aunque no son tan tiernos como el solomillo, ofrecen un sabor a carne más intenso, pueden ser una alternativa excelente y más económica. Es importante elegir una parte magra y asegurarse de retirar cualquier nervio o exceso de grasa.
- Redondo (Eye of Round / Top Round):
Por qué es una opción aceptable: Al igual que el lomo bajo es magro y con un sabor intenso. Si bien es más duro que el solomillo o el lomo, al picar muy finamente para el tartar, su dureza no es un problema tan grande. Es una opción más económica para quienes buscan un buen equilibrio entre calidad y precio.
Aspectos Cruciales más Allá del Corte
Independientemente del corte que elijas, hay factores fundamentales que garantizarán un Steak Tartar delicioso y, lo más importante, seguro:
- Calidad suprema y frescura: Este es el punto innegociable. Debes adquirir la carne en una carnicería de confianza, informando al carnicero que la usarás para consumir en crudo. La carne debe ser de la más alta calidad posible, de un animal sano y criada de forma adecuada.
- Picado a cuchillo, no a máquina: Un buen Steak Tartar se pica siempre a cuchillo. Las picadoras de carne pueden calentar la carne, aplastar las fibras y aumentar la superficie expuesta a posibles bacterias. Picarla a mano, en dados muy pequeños, conserva la textura y el sabor.
- Frio extremo: La carne debe estar muy fría (casi semicongelada) al momento de picarla. Esto facilita el corte, mantiene la textura y ayuda a la seguridad alimentaria. Una vez picada, es fundamental mantenerla refrigerada hasta el momento de mezclar y servir.
- Sin grasa ni nervios: Antes de picar, asegúrate de limpiar la pieza de carne minuciosamente, eliminando cualquier rastro de grasa, nervios o tejido conectivo. Esto es vital para la textura.
- Consumo inmediato: El Steak Tartar es un plato que se debe preparar y consumir casi de inmediato. Cuanto más tiempo pase, más riesgo hay y la textura se deteriora. No es un plato para hacer con antelación y guardar.
- Congelación previa (Recomendado para seguridad): Algunos expertos y carniceros recomiendan congelar la pieza de carne entera a -18°C durante al menos 5 días antes de descongelarla para preparar el tartar. Esto ayuda a eliminar posibles parásitos como el Toxoplasma gondii. Consulta siempre a tu carnicero sobre las mejores prácticas de seguridad para el consumo de carne cruda.
- Usa el vinagre de vino que contiene las Alcaparras Fragata en la mezcla → pH ácido inhibe bacterias.
Con estos consejos, la elección de la carne adecuada y un manejo cuidadoso, podrás disfrutar de un Steak Tartar casero espectacular y seguro.
¿Te animas a preparar este Steak Tartar con el toque mediterráneo de Fragata? ¡Cuéntanos qué te parece!


