Organiza tu equipaje para unas súper vacaciones

A estas alturas ya tendrás más que elegido tu destino de vacaciones y seguro que has estudiado a fondo las visitas imprescindibles y qué planes no te puedes perder. Solo te falta un pequeño trámite: hacer la maleta. Algo tan simple levanta muchas dudas y para algunos se convierte en un verdadero quebradero de cabeza. ¿Qué maleta es mejor? ¿Cuánta ropa llevar? ¿Cómo optimizar el espacio? No te agobies, sigue estos consejos y sabrás cómo organizar tu equipaje en un abrir y cerrar de ojos.

La maleta perfecta: resistente y práctica

Hay millones de maletas y bolsas de viaje para elegir, pero no dejes guiar tanto por el diseño como por la calidad de los materiales y el acabado. Piensa en todo el traqueteo que va a sufrir (y mejor que no sepas cómo las tratan en las bambalinas de los aeropuertos); te interesa que resista golpes y tirones protegiendo tus pertenencias.

Escoge una carcasa rígida o semirígida, resistente pero ligera, que sea fácil de transportar y con un interior de paredes planas, con separador y correajes. Si vas a volar y no quieres facturar, comprueba bien las medidas que imponen las compañías aéreas. Y cuando dudes del tamaño opta siempre por la más pequeña; lo agradecerás después de cargar con ella.

¿Qué me llevo?

Olvida el típico “por si acaso” y apuesta por la filosofía del menos es más. Calcula la ropa necesaria dividiendo los días de duración del viaje entre 2, para las camisetas, y entre 3 para pantalones y faldas. En ropa interior es conveniente llevar una muda por día y uno o dos extras.

Escoge solo ropa que de verdad tengas muchas ganas de lucir en tu destino y objetos imprescindibles, lo que te dolería olvidar en casa (el cargador del móvil, la cámara de fotos, las gafas de sol...). Divide por categorías, por ejemplo ropa, cuidado personal, documentos y electrónica, y empieza por la ropa.

Optimizarás mejor el espacio evitando arrugas si pliegas cada prenda sobre sí misma formando rollitos, al estilo del método KonMari. Coloca las piezas más resistentes abajo (como los vaqueros) y las delicadas arriba. En los huecos puedes introducir la bolsa de la cámara o el neceser, y las chaquetas encima del todo.

Los zapatos siempre, siempre en bolsas individuales, o cubiertos con gorros de ducha. Puedes colocar dentro pequeños objetos como las lentillas o las gafas, y los cinturones estirados rodeando el perímetro de la maleta. Aprovecha el separador para guardar los papeles, documentos o libros, y siempre guarda los cables bien enrollados y sujetos con un clip o tiras de velcro.

El neceser: solo lo imprescindible

Olvida los neceseres inmensos porque querrás llenarlos hasta arriba. ¿Quién necesita mil potingues para una semana? Selecciona lo básico y rellena pequeños botecitos con la cantidad que vayas a usar durante tus vacaciones, no hace falta cargar con un bote entero de champú y treinta colores de sombra de ojos. Recuerda, eso sí, que si vas a volar no podrás pasar con botes de más de 100 ml.

Muchos fabricantes ofrecen sets muy prácticos con los productos básicos de cuidado personal en formato mini para los viajes. Y si se te olvida algo, siempre lo puedes comprar en tu destino. Presta más atención a los medicamentos, ya que son más difícil de conseguir en el extranjero.

Admítelo, seguro que recuerdas cómo cargaste con un montón de cosas que no llegaste a utilizar en otros viajes. ¡Y podrías haber usado ese espacio para traer más recuerdos! Por eso nunca hay que llenar del todo la maleta cuando salimos de vacaciones. Por suerte siempre hay hueco para llevar tus aceitunas Fragata favoritas en formato snack para disfrutar aún más del trayecto. Verás cómo al final le coges el gustillo a viajar ligero de equipaje.

 

 

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