Diferentes usos de la aceituna

Las aceitunas son seña de identidad de nuestra gastronomía y un producto tan versátil que ya sabes que protagoniza infinidad de recetas diferentes; lo que quizá te sorprenda es que esa versatilidad va mucho más allá de la cocina. Hasta ahora siempre habías desechado los huesos de las aceitunas pero, ¿sabías que pueden tener una segunda vida? Hoy te contamos las maravillas que se pueden llegar a conseguir con algo tan pequeño y simple, pero a la vez tan útil. ¿Serías capaz de adivinar algunos de sus usos más sorprendentes?

De la aceituna, hasta los andares

Llevamos siglos disfrutando de las virtudes de las aceitunas y su consumo no ha cambiado tanto en la actualidad. Lo que nos diferencia de nuestros antepasados es que disponemos de una gran gama de sabores y formatos de aceitunas para todos los gustos y necesidades, como todas las variedades Fragata sin hueso. No podemos negar que son comodísimas para comer directamente en cualquier lugar, aunque los amantes de lo tradicional siguen prefiriendo las aceitunas con hueso de toda la vida.

Tiene algo de entrañable y nostálgico esa imagen de nuestros padres o abuelos sacando el aperitivo, y ese platito que acumulaba poco a poco los huesos de las aceitunas que, misteriosamente, iban desapareciendo. Todos sabían que había que comerlas enteras, nada de a mordisquitos, para exprimir al máximo el delicioso sabor de la aceituna concentrado en los huesos. Casi daba pena tener que tirarlos... y por eso el ser humano ha sabido darles una segunda vida encontrando nuevos usos para aprovechar sus propiedades. ¡De la aceituna no se tira nada!

     1. Lanzamiento de hueso de aceituna. Puede que jugaras a algo parecido en tu infancia con tus hermanos o amigos: a ver quién era capaz de lanzar más lejos el hueso de la aceituna. Pues precisamente ese es el objetivo de este curioso deporte que en la localidad murciana de Cieza han convertido en todo un evento regional. ¡El récord actual está en más de 25 metros!

     2. Relleno de almohadas. Se trata de una técnica de origen oriental adaptada ahora también a nuestro país, rellenar almohadas de cama con hueso carbonizado de aceitunas. Cada almohadón está formado por casi dos kilos de huesos carbonizados que se adaptan de forma natural al cuello y la nuca, absorben los malos olores y dejan transpirar mejor el aire que los rellenos sintéticos. Aseguran que son muy cómodas y que ayudan incluso a mejorar los problemas de cuello y espalda.

     3. Bolsitas de tela contra dolores musculares. En relación con lo anterior, también se utilizan para rellenar bolsitas de tela de las que se calientan en el microondas para calmar dolores musculares. Se pueden combinar con semillas y aromatizar con esencias naturales o flores secas, para relajar también los dolores de cabeza y aliviar el estrés. Si eres mañoso puedes hacerte la tuya propia con alguna camiseta vieja que tengas por casa.

     4. Huesos con mucho arte. Volvemos a Oriente visitando ahora el Museo Nacional de China, que guarda una curiosa obra de proporciones minúsculas. En 1737 el artista chino Chen Tsu-Chang fue capaz de tallar en un hueso la imagen de un pequeño barco con ocho figuras humanas, todo un arte milimétrico que sorprende por su minuciosidad y detalle. ¡Un verdadero trabajo de chinos!

     5. Construcción de edificios. Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han demostrado que el hueso de aceituna carbonizado se puede utilizar para reducir la densidad de los materiales de construcción, haciendo que sean más ligeros y mejorando sus aislamiento térmico y acústico. Su aplicación permitiría reducir costes y hacer más sostenibles la construcción de edificos de todo tipo, especialmente de obra civil.

     6. Biomasa, combustible natural. Se conoce como biomasa a la materia orgánica usada como fuente energética, una alternativa mucho más sostenible para calentar viviendas y edificios. El hueso de aceituna ofrece un gran poder calorífico y es un combustible mucho más limpio y barato que otros sistemas de calefacción.

     7. Pintura resistente al fuego. En la Universidad de Chile han comprobado que las cenizas de los huesos de aceituna tienen grandes propiedades de resistencia frente al fuego, lo que podría tener una aplicación muy útil para elaborar pintura ignífuga, más segura y ecológica. Añadiendo cal y yeso a la ceniza obtenida de los residuos del hueso se obtiene una mezcla a la que solo hace falta agregar el color deseado para preparar la pintura.

     8. Lucha contra las plagas. Otro equipo de investigadores españoles está trabajando para aplicar los huesos de aceitunas a la elaboración de plaguicidas que protegan los cultivos. El agua obtenida del tratamiento de los huesos está demostrando tener propiedades eficaces en la lucha contra hongos y bacterias patógenos de ciertas plantas comunes, como el tomate. Podría suponer en el futuro próximo un gran recurso natural y más sostenible para proteger los cultivos de frutas y verduras.

¡Quién iba a decir que algo tan pequeño podía ser tan útil! ¿Conocías algunos de estos usos para dar una segunda vida al hueso de las aceitunas? Seguro que dentro de poco conoceremos aún más ideas sorprendentes para aprovechar todas las propiedades de nuestro fruto mediterráneo por excelencia. Está claro que la aceituna es verdaderamente toda una joya y un regalo de la naturaleza.

 

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